diumenge, 11 d’agost de 2013

Avui m'ha agradat...

"Aunque ahora no tuviera fuerzas para desaparecer, en el momento en que se instalara en su existencia la indiferencia total estaría preparada. La muerte perfecta era indiferencia, ausencia de cualquier interés; por eso había tanto muerto vivo. Y ella prefería la muerte sin vida a deambular como tantos sin rumbo y revolcarse en la nada diaria. Moriría cuando la espera se muriera de desesperanza. 

Ahora todavía pensaba que en algún lugar alguien la necesitaba. ¿Era responsabilidad o cobardía? No podría definirlo, la cobardía podía ser tan sibilina que era capaz de adoptar cualquier forma con tal de no ser descubierta..."

Ella que todo lo tuvo - Angela Becerra

Il Ponte Vecchio, Firenze